Peligro de estafas en el mercado chino

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Peligro de estafas en el mercado chino

Publicado 14 marzo, 2013

“Invertir en importaciones de China no sólo tiene riesgo comercial. Hay que tener mucha precaución ante el fraude.

China es un mercado inmenso que atrae muchos empresarios en búsqueda de nuevas formas de mejorar la rentabilidad de su empresa. Vienen sin conocimientos previos del entorno que les espera y eso los hace presa fácil para los estafadores. Sucede igual en cualquier ciudad que es un destino turístico: donde hay aglomeraciones de turistas, habrá personas que se aprovechen de los incautos visitantes.

Hay varios casos de estafa reincidentes que se dan en China en el ámbito de relaciones comerciales. El blanco habitualmente son las PYMES, ya que tienen menos experiencia en comercio internacional. Además, enfrentarse a una empresa grande conlleva más peligro para los estafadores.

Una empresa extranjera se decide a comprar productos en China y emprende la búsqueda de proveedores por Internet. La mayoría de las fábricas en China son de tamaño mediano o pequeño, lo que les impide salir al mercado internacional. Además, les resulta imposible competir con los intermediarios por falta de medios.

Por tanto, cuando una empresa extranjera intenta entablar unas negociaciones vía Internet con un fabricante chino, lo más probable es que acabe hablando con un intermediario encubierto o con un estafador. Estos últimos se preparan muy bien para actuar, elaboran web profesionales, tarjetas de visita y credenciales de la empresa impecables. Incluso disponen de oficinas en China donde llevan al cliente si viaja al país. A menudo se apropian del nombre de una compañía china real. Las negociaciones suelen ser muy ventajosas para la empresa extranjera. Eso es una señal para el empresario: desconfíe de las ofertas milagrosas que mejoran con creces el precio medio del mercado.

Una vez ganada la confianza del socio extranjero, el escenario se desarrolla de varias formas.

Se pide un adelanto de dinero como garantía de la futura cooperación. Incluso puede firmarse un contrato antes. O le comunican que la mercancía no sale del puerto chino por las trabas de la Aduana y se necesita costear los gastos.

En otra opción, al socio lo invitan a visitar China para concluir las transacciones en persona. En China, le llevan a la oficina y la fabrica “de alquiler”. Entonces los estafadores incitan al socio extranjero a desembolsar cantidades de dinero importantes con motivos de regalos, cenas de empresa, alojamiento, gastos corrientes, etc. En este caso, la pérdida de dinero puede llegar a varias miles de dólares, además del tiempo malgastado.

O bien los estafadores solicitan una invitación al país del socio para la firma del contrato, por ejemplo. Así consiguen introducirse en el territorio de la Unión Europea o EEUU con un visado que les sería imposible obtener de otra forma. Para la empresa que ha expedido la invitación, una de las consecuencias negativas es la probable dificultad para tramitar una nueva invitación para empresa extranjera que realmente quiera colaborar.

También los compradores por Internet particulares se han visto en peligro. Los estafadores buscan los perfiles de las víctimas en las plataformas como eBay y se ponen en contacto con ellos para ofrecer unos productos a unos precios muy atractivos. Facilitan una página web para las consultas. Este era el caso de la página www.kx18198.com, por ejemplo. Huyen de utilizar las formas de pago seguras como PayPal, sino que solicitan realizar una transferencia. La denuncia de las estafas de este tipo a las autoridades del país de la víctima difícilmente tienen efecto.

Conclusiones: Es absolutamente necesario prevenir las estafas ya que una vez ocurridas no tienen solución. Las maneras de prevenirlas: investigar seriamente al proveedor antes de cualquier trato. El contrato con el proveedor debe cumplir con el sistema legal de China y prever los contratiempos posibles. Y sobre todo, no efectuar un desembolso si no se tiene la seguridad suficiente.

Para asegurarse de la identidad del proveedor chino, a menudo se aconseja trabajar sólo con los productores que aparecen en los listas oficiales de entidades de confianza. Es una buena idea, pero tiene una desventaja: hay miles de fabricas chinas no registradas en esos directorios que ofrecen un servicio de calidad y honrado, es más, sus precios y condiciones casi siempre son más interesantes.

Por último, los problemas comentados no son exclusivos ni propios del mercado chino sino que son comunes en el comercio internacional. No sería justo juzgar a los productores chinos sólo en base de esos casos. El pueblo chino es muy trabajador y cumplidor, también tiene un ingenio admirable. Hay personas que utilizan este ingenio con los fines ilícitos, por desgracia. Por eso, no bajemos la guardia y sigamos trabajando con este país, apreciando las ventajas que nos aporta el comprar en China”.

Artículo publicado en la web de la empresa  www.impchina.com