Abrasivos

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Publicado 6 junio, 2013

El volumen de negocios del sector español de abrasivos se ha mantenido estable en 2012 respecto al ejercicio anterior. Nuestros proveedores, entre los que se encuentran fabricantes nacionales de gran prestigio internacional y multinacionales extranjeras, se mantienen  prudentes con las tarifas de precios y ofrecen innovaciones puntuales de producto y de presentación.

El mercado español de abrasivos sigue esperando una recuperación de la construcción que no llega. Mientras tanto, las distintas actividades industriales, especialmente la automoción, aunque tampoco vive sus mejores momentos, son los principales exponentes de actividad comercial, en la que también se puede añadir una tímida participación del mercado de bricolaje, amparado por una buena presentación de producto y la presencia de gamas atractivas de precios moderados y buenas prestaciones.

Los proveedores punteros continúan ofreciendo mejoras constantes en sus productos abrasivos, tanto en rendimiento y duración como en presentación, mejorando los rendimientos técnicos y haciendo que el trabajo sea cada vez más confortable, y continúan con una política de congelación de tarifas.

Dentro de esta coyuntura de mercado estable, dentro de unas cifras moderadas, de nuevo la balanza comercial es favorable a las importaciones frente a las exportaciones. Nuestro sector está integrado por notables fabricantes españoles pero, sobre todo, por grandes multinacionales extranjeras, presentes en nuestro país, algunas de ellas desde hace décadas.

No obstante, la presencia de los fabricantes españoles en mercados exigentes es digna de resaltar, y la importación de productos procedentes de Asia es cada vez más pequeña, especialmente en las gamas destinadas a trabajos industriales que requieren artículos de mayores prestaciones. En el apartado de abrasivos domésticos, siguen teniendo incidencia por precio y por la mentalidad del usuario de no requerir una mayor calidad.

La ferretería y el suministro industrial siguen siendo los principales canales de distribución de productos y herramientas abrasivas. El distribuidor está realizando sus compras con mucha cautela.
La gran crisis en el sector de la construcción ha hecho que los ferreteros y los suministros industriales, pese a no ser ese su gran mercado, sean recelosos, reduzcan y retrasen sus compras de productos abrasivos. En este contexto, también se ha producido un ligero incremento del nivel de impagados en la distribución.

De nuevo, balanza comercial negativa

El valor económico de las importaciones de herramientas abrasivas realizadas en España durante 2012 supera los 57,3 millones de euros, mientras que el valor de las exportaciones es de aproximadamente 38 millones de euros, por lo que la diferencia en la balanza comercial es de cerca de 19 millones de euros, según los cuadros estadísticos de la  Asociación Nacional de Fabricantes de Abrasivos, ANFA.

De esta forma, apreciamos que durante el pasado año se han importado abrasivos en nuestro país por un valor de casi tres millones de euros menos que en 2011, y se han exportado por un importe de más de cinco millones en 2012 respecto a 2011, ya que, en base a los datos publicados en la página web de la Asociación ANFA, las importaciones de los proveedores que operan en el mercado español de abrasivos durante 2011 ascienden a unos 60 millones de euros, mientras que el valor de los abrasivos exportados es de poco más de 33 millones de euros.

Los apartados analizados por ANFA son los de discos de corte, abrasivos de tela, sobre papel, sobre tela/papel y sobre fibra.

Siguiendo el histórico de la asociación, ya en 2010, teniendo en cuenta los datos de las mencionadas partidas, el valor de las importaciones para el mercado español superó los 59 millones de euros, mientras que el monto de las exportaciones rondó los 26 millones de euros.

En 2010, teniendo en cuenta los datos de las mencionadas partidas, el valor de las importaciones para el mercado español superó los 380 millones de euros, mientras que el monto de las exportaciones rondó los 166 millones de euros.

Con estas cifras vemos que, si bien en 2011 la balanza comercial fue favorable a las importaciones, éstas han sido inferiores en valores económicos, en unos 5 millones de euros a las realizadas en 2010, tendencia que ha seguido latente en 2012.

Tipología

Los abrasivos son todos los materiales, productos químicos o naturales, cuya dureza es mayor que la del objeto a rayar. Pueden ser en polvo, líquidos, mixtos, aglutinados con materiales de resinas sintéticas, aleaciones metálicas y/o montados en soportes flexibles, rígidos, oscilantes y/o giratorios.

Pueden ser producidos para allanar, alisar, pulir mármol, piedra, granito, cerámica, vidrio, madera, acero y materiales varios que precisen un acabado de sus superficies.

Los abrasivos, en general, están divididos en dos grandes grupos: abrasivos rígidos y flexibles, si bien ambos se componen de un grano mineral abrasivo y contienen un aglomerado o pegante, la gran diferencia radica en el soporte sobre el cual se adhieren los granos.

En el caso de los rígidos, las mallas están compuestas por una rueda en fibra de vidrio compacta y sólida, lo que permite el desempeño a altas velocidades, resistencia al esfuerzo mecánico y soportar grandes temperaturas, mientras los flexibles, por su parte, utilizan un respaldo de papel, tela, película, fibra u otros materiales que le brindan flexibilidad y tolerancia a la ruptura.

Los productos abrasivos actúan arrancando  material del sustrato por fricción. Se enfrenta un material duro (mineral abrasivo) a la superficie a tratar que debe presentar una menor dureza. Los diferentes tipos de movimientos que se le puede aplicar a un producto abrasivo unido a la velocidad de trabajo y la presión producirán un ataque sobre la superficie, dando la eliminación de material, su conformado y la formación de surcos y arañazos.

Algunas de las principales propiedades de los materiales abrasivos son su dureza, friabilidad, tenacidad y capacidad de corte.

El disco es la forma más común de usar los materiales abrasivos convencionales, para emplearlos en máquinas de tipo roto-excéntrica o roto-orbitales. Estos discos se van a caracterizar por la posibilidad de tener adaptado el sistema de extracción de polvo (unido al plato).

Otra característica propia de los discos es su forma de unirse al soporte, durante años han sido muy populares los discos con una unión de tipo adhesivo, pero este tipo de producto abrasivo está cayendo en desuso debido a que los discos eran muy difíciles de reutilizar una vez que se separaban del plato.

En gran medida el declive de la unión adhesiva se debe al auge de los discos con agarre de tipo gancho al plato. Estos tipos de productos permiten una fácil reutilización de un disco una vez utilizado, mejorando así su productividad.

Otra forma muy popular de emplear estos abrasivos convencionales es en hojas alargadas que se usan a mano o se unen a garlopas mediante uniones adhesivas o de tipo gancho.

Con un eficaz resultado en procesos de abrillantamiento, armonizado y limpieza de piezas, los abrasivos tridimensionales son herramientas útiles para la industria, en la medida que ahorran tiempo y permiten obtener resultados de alta calidad.

Los abrasivos tridimensionales están especialmente indicados para el acceso a zonas difíciles como contornos, aristas o emblemas. En estos casos los minerales que actúan como abrasivos son los mismos que en los abrasivos convencionales pero en estos casos lo que varía es el soporte sobre el que se ancla ese mineral.

En muchos productos abrasivos tridimensionales, el soporte en el que se ancla el material abrasivo consiste en fibras de nylon entrecruzadas en las que se añade el adhesivo formando nexos sobre los que se une el mineral.

Los abrasivos más vendidos

El mercado español de abrasivos está presentando más mejoras de producto que novedades. La presentación del producto, acompañada de indicaciones técnicas, así como del cumplimiento de la legislación, es un factor distintivo respecto al producto oriental, que sigue vendiéndose, especialmente al cliente particular que mira más el precio que el rendimiento del producto.

Hay marquismo, especialmente en el usuario profesional, que aprecia el artículo de las marcas de reconocido prestigio que operan en el mercado español, mientras que el usuario particular, que adquiere sobre todo abrasivos flexibles para casos puntuales, sigue mirando más el precio.
En lo que a productos se refiere, es patente el uso cada vez más generalizado del disco fino en herramientas de corte, que además de requerir menos esfuerzo físico –es mucho más cómodo para el usuario- evita una importante pérdida de material. Se trata, por tanto, de un disco más rápido, más confortable y con mayor agresividad de corte.
El consumidor medio busca el mejor precio para un producto de calidad. La apuesta por la duración y la gama alta suponen, a corto plazo, una menor venta, pero a largo plazo asegura y garantiza la rentabilidad.

Recomendaciones de seguridad

La Federación Europea de Fabricantes de Abrasivos, FEPA, en la que está integrada la Asociación española, ANFA, ha editado unas interesantes recomendaciones de seguridad en el uso de productos abrasivos.

Estos productos, mal empleados, pueden ser peligrosos para el usuario, por lo que se recomienda seguir las instrucciones del proveedor del producto y del fabricante de la máquina, asegurarse de que el producto abrasivo se adapta al uso previsto, examinar todos los productos antes de montarlos para descubrir posibles daños o defectos y respetar las recomendaciones para su conservación y almacenaje.

El usuario debe conocer también los riesgos que pueden derivarse de la utilización de los productos abrasivos y tomar las precauciones que correspondan en temas como el contacto físico con el abrasivo en funcionamiento, heridas causadas por la rotura de un producto abrasivo en funcionamiento, virutas, chispas, humos y polvo que se generan al trabajar, nivel de ruido y vibraciones.

Se deben usar solamente productos abrasivos conformes con los más altos estándares de seguridad. Estos deben llevar el número de la Norma Europea de Seguridad “EN” que le corresponda:

“EN 12413” para los abrasivos aglomerados (muelas); “EN 13236” para los super abrasivos (diamante o CBN); “EN 13743” para ciertos abrasivos flexibles (discos de fibra vulcanizada, cepillos de núcleo o con eje, discos de láminas).

En sus recomendaciones de seguridad, la FEPA indica que los empresarios tienen que valorar los riesgos de cada una de las operaciones de corte o rectificado e implementar las medidas de protección apropiadas. Tienen que asegurarse además de que sus operarios están convenientemente formados y entrenados para el trabajo que realizan.