CONSTRUCCIÓN: El sector enlaza tres años seguidos con una caída del 10%

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CONSTRUCCIÓN: El sector enlaza tres años seguidos con una caída del 10%

Publicado 12 septiembre, 2013

La actividad constructora española, en todas sus vertientes, ha caído en 2012 un 10%. Esta recesión, del mismo porcentaje en 3 años consecutivos, aparte de ser preocupante, ya no sorprende, está asumida, y requiere de búsquedas de campos paralelos para solventar el problema que causa, tanto en empleos como en movimiento comercial. Algunas de esas soluciones pasan por la exportación y  potenciar la rehabilitación de viviendas.

El descenso nominal de la producción sectorial en 2012 ronda el 10%, con retrocesos en todos los segmentos de actividad. La caída más significativa ha correspondido al segmento de obra civil, el cual ha disminuido en torno al 20%, tendencia que se prolongará en 2013, año en el que se producirá  una nueva contracción del volumen de negocio en el conjunto del sector, estimada entre el 2% y el 3%, según el último informe sectorial de la consultora DBK.

También la edificación residencial seguirá mostrando una clara tendencia a la baja, estimándose una caída de la producción en torno al 5% en 2012. El precio de los inmuebles ha continuado disminuyendo, en un contexto en el que sigue existiendo un gran estoc en venta.

La edificación no residencial registra un comportamiento menos desfavorable que en años anteriores, de manera que para este segmento la caída estimada en 2012 es del 3%. Igualmente, el segmento de rehabilitación y mantenimiento ha registrado un descenso de entre el 3% y el 4% en 2012.

Las empresas con mayor capacidad financiera y un bagaje técnico más sólido seguirán centradas en la diversificación sectorial e internacional. El foco de atención continuará estando en América, Asía y África, zonas en las que buena parte de los países se encuentran en una fase de expansión económica y requieren del desarrollo de todo tipo de infraestructuras, tanto en lo que respecta a obra civil como a edificación.

En los próximos años la actividad constructora seguirá viéndose penalizada por la  disminución de la inversión pública en infraestructuras y la desfavorable situación económica, previéndose descensos de la producción tanto en el segmento de obra civil como en el de edificación.

La caída de la construcción en España continuará al menos hasta 2014 y será el único país de su entorno en el que la actividad no se recuperará durante este período.

Menos empresas y menos empleo

En enero de 2011 se identificaban en el sector 94.210 compañías, excluyendo las empresas sin asalariados, un 9% menos que a principios de 2010.

El número de ocupados se situó en el primer trimestre de 2012 en 1,19 millones registrando una caída superior a 300.000 trabajadores respecto al mismo período de 2011 y de cerca de medio millón respecto a 2010.

Andalucía y Cataluña son las comunidades donde operan un mayor número de empresas constructoras. Las dos comunidades concentraban en torno al 31,5% del total en enero de 2011, situándose a continuación Madrid y la Comunidad Valenciana, con el 11,1% y el 10,5%, respectivamente.

En los últimos años se ha venido registrando una progresiva concentración del volumen de negocio sectorial en los grupos de mayor dimensión, al mismo tiempo que se ha registrado la salida del mercado de empresas pequeñas y medianas,  sobre todo de empresas orientadas al segmento de edificación.

La estructura de la oferta está integrada por un amplio número de operadores, a pesar de la fuerte disminución del número de empresas registrada en los últimos años. Más del 85% del número total de compañías con asalariados cuenta con plantillas inferiores a los 10 empleados.

Los seis principales grupos reunieron de forma conjunta en 2011 el 8,2% del valor de la producción en España, y el 94,4% del valor de la producción en el extranjero. Cabe destacar que la concentración es mayor en el segmento de obra civil que ene el de edificación, donde es frecuente que operen empresas de muy reducido tamaño.

Los principales actores de la Distribución de materiales y herramientas para la construcción van consolidando sus posiciones en nuestro mercado. Cadenas como BigMat, BdB, Grup Gamma o La Plataforma de la Construcción, además de importantes suministros para la industria y la construcción, están aguantando el tirón, posicionándose en distintas provincias, y trabajando de acuerdo con el proveedor para llegar más y mejor al cliente final.

En este sentido, cada vez es más frecuente ver la reconversión de la presentación productos, antaño puramente industrial, más cercana, llamativa, colorida y atrayente para todo tipo de público profesional.

Retroceso de la producción

Según el informe de DBK, el valor de los trabajos de construcción en España mantuvo en 2011 la tendencia a la baja observada en los tres ejercicios anteriores, registrando un retroceso del 8%, hasta los 136.000 millones de euros.

Todos los segmentos de actividad contabilizaron tasa de variación negativas, si bien destacó la caída registrada en el de obra civil, como consecuencia de las restricciones presupuestarias en las diferentes Administraciones públicas. Así, el valor de la producción disminuyó un 16% en 2011, situándose en 41.500 millones de euros.

La edificación residencial también experimentó un notable deterioro, al registrar una caida del 6,6% en 2011, hasta situarse en 35.000 millones de euros. El número de viviendas iniciadas disminuyó un 29,8%, situándose en 86.957 unidades, lo que contrasta con las más de 760.000 viviendas iniciadas en 2006 mientras que las terminadas cayeron hasta 179.351, lo que supuso un descenso del 34,9% respecto a 2010.

Tanto el subsegmento de edificación no residencial como el de rehabilitación y mantenimiento registraron disminuciones en 2011, del 4,9% en el primer caso, y del 1,4% en el segundo.

El deterioro del mercado español ha hecho que en los dos últimos años continuara el proceso de internacionalización de las empresas. Así, en términos comparables, el valor de los trabajos de construcción en el exterior volvió a registrar un incremento de dos dígitos en 2011.

El mantenimiento de la tendencia de fuerte contracción de la actividad, junto con el aumento de los costes de aprovisionamiento y de transporte, provocaron un deterioro adicional de la rentabilidad del sector en 2011.

En este entorno, la salida de nuestros fabricados está, sobre todo, en la exportación. Tanto los mercados emergentes como los más exigentes de la unión Europea, acogen nuestras herramientas y proyectos, por su calidad y solvencia. Así, en Construmat 2013 se ha producido un interesante movimiento generado por empresas sudamericanas y europeas que han acudido al certamen a establecer relaciones comerciales con empresas españolas.

Plan de acción

La actual crisis económica, la dura política de recortes por parte de la Administración Pública y la falta de crédito han conducido a una caída sin precedentes en la Unión Europea del sector de la construcción, provocando la desaparición de cientos de miles de pequeñas y medianas empresas y la destrucción de millones de puestos de trabajo. Con el objetivo de intentar poner freno a esta situación y con motivo de la celebración de la 18ª edición del salón Construmat de Fira de Barcelona, todos los agentes de la construcción española han consensuado el “Plan de Acción Construmat para impulsar la economía desde la industria de la construcción” en una iniciativa inédita en España por su carácter unitario. El documento reivindica el papel de este sector para salir de la crisis y propone al Gobierno un paquete de medidas en ámbitos como la obra civil, la rehabilitación, la eficiencia energética o la vivienda residencial.

El ajuste realizado por el sector de la construcción en España desde el inicio de la crisis no tiene precedentes. Ni países como Irlanda han sufrido una caída tan drástica de la actividad constructiva. En 2006 la construcción aportaba el 12,6% del PIB español y ocupaba a más de 2,6 millones de personas, pero en cinco años se han destruido 1,5 millones de empleos y han desaparecido cerca de 170.000 empresas del sector.

El Informe alerta de la “descapitalización” que se está dando en los principales sectores productivas” como el de la construcción, “expulsando a un buen número de empresas preparadas técnicamente y a trabajadores formados perdiéndose un capital humano y tecnológico”.

Los agentes del sector reclaman que se valore la industria de la construcción como un motor de crecimiento de empleo y riqueza, pues a pesar de la contundente caída derivada del estallido de la burbuja, continúa empleando a un 8% de la población activa. Con el Plan de Acción presentado en la sede de la CEOE, los profesionales del sector reivindican la aportación de la construcción para la recuperación económica: según el estudio, por cada 600.000 euros invertidos en construcción se generan 10 empleos directos y otros 6 indirectos.

Medidas valientes y factibles

El “Plan de Acción Construmat” propone un total de catorce medidas realizables que requieren de la actuación de las administraciones públicas a todos los niveles. En este sentido, la industria de la construcción reclama la existencia de un interlocutor único e interministerial “que se comprometa a elaborar un Plan Estratégico” para el sector.

Otra de las medidas exigidas implica establecer líneas de financiación y bonificaciones fiscales, estables a medio y largo plazo, para los propietarios de viviendas habituales o dueños de inmuebles destinados al alquiler. De esta forma, se estimularía rápidamente el segmento de la rehabilitación, que es uno de los que puede crear empleo de forma más rápida. El estudio económico que acompaña el Plan calcula que por cada euro invertido en rehabilitación se genera un 85% de actividad económica adicional en España. Con una inversión de 65.000 euros en obras de mantenimiento se crea un empleo en España.

Además, las subvenciones y ayudas del Gobierno a la rehabilitación y mantenimiento de edificios suponen un retorno para la Administración del 111%. De esta forma, los 627 millones de euros anunciados por el Gobierno en su nuevo plan de fomento de la rehabilitación se convertirán en unos ingresos, vía impuestos, de 695 millones de euros hasta 2016.
En este mismo contexto, el sector reclama elaborar un Programa Global Estratégico de Mantenimiento del Parque Público de edificios, así como diseñar planes de choque para la formación de profesionales y trabajadores del sector y contra la economía sumergida.
El Plan exige definir una estrategia que apueste por la eficiencia, la transparencia y la estabilidad en la licitación de la obra pública. En este sentido, los agentes de la construcción reclaman priorizar las inversiones utilizando criterios de austeridad y eficiencia económica, con la obligatoriedad de realizar análisis coste-beneficio de los equipamientos públicos.
El Plan de Acción Construmat reclama a las administraciones que, a pesar del proceso de consolidación fiscal exigido por Bruselas, no reduzcan más el presupuesto en obra civil, puesto que una inversión en infraestructuras equivalente al 1% del PIB añade 8 décimas de crecimiento de la economía española. Así, la obra pública se autofinancia en un 50%.
Por último, los firmantes del Plan piden, en el ámbito de la edificación residencial medidas para suprimir o reducir las limitaciones impuestas a reservas de suelo para vivienda protegida; aplicar medidas de simplificación normativa para dar salida a los stocks actuales de vivienda.
También reclaman discriminar las zonas y segmentos donde hay potencial de demanda de obra nueva para poder financiar promociones que den respuesta a las necesidades del mercado en estas áreas específicas, puesto que la falta de financiación para estos proyectos puede generar tensiones futuras en los precios de la vivienda.

La industria de la construcción española asume que debe adaptarse al contexto actual, pero pide el acompañamiento de las Administraciones Públicas para garantizar los puestos de trabajo y la supervivencia de las empresas. En este sentido, reclama al Gobierno que ponga en marcha este paquete de medidas lo antes posible, ya que, según sus autores, “no hay crecimiento económico sin construcción”.
El Plan de Acción Construmat, presentado en un acto celebrado el día 7 de mayo en la sede de la CEOE en Madrid, da continuidad al Manifiesto Construmat, lanzado con motivo de la última edición del Salón Internacional de la Construcción de Fira de Barcelona. El texto, consensuado por los principales colectivos profesionales, logró el apoyo de más de 100 asociaciones del sector de toda España.

 Importancia de la rehabilitación de viviendas

La rehabilitación es una actividad económica muy diversa que abarca desde la corrección de patologías estructurales en los edificios hasta reformas para facilitar la accesibilidad de sus habitantes (instalación de ascensores, rampas…), pasando por las inversiones en eficiencia energética, ya sean actuaciones vinculadas al aislamiento de los edificios o en energías renovables.

La variedad de actuaciones explica la elevada permeabilidad de la inversión en rehabilitación hacia otros sectores económicos: de acuerdo con el Informe Construmat, por cada euro invertido no solo se genera un 85% de actividad económica adicional, sino que por cada puesto de trabajo directo se generan 1,67 nuevos empleos. La inversión para crear un nuevo empleo en rehabilitación (65.000 euros) es inferior a la requerida en el resto de actividades constructivas o industriales.
La capilaridad económica de la rehabilitación es muy elevada, pues tiene la capacidad de incidir en múltiples sectores de la economía. Solo la industria cárnica y el reciclaje presentan multiplicadores de producción más elevados, aunque ambos tienen un peso económico menor en valor absoluto. Otra de las características de la inversión en rehabilitación es que el 55% de los recursos se transfieren al sector de la construcción, lo que aconseja impulsar la inversión pública en este ámbito para reactivar un sector que en 2011 representaba un 9,2% del PIB español.
El de la rehabilitación es también uno de los sectores con mayor participación local en los beneficios que genera: se estima que alrededor de un 80% de la repercusión económica derivada de esta actividad se queda dentro de la región en la que se realiza la inversión. Sólo un 7% del valor añadido creado se fuga fuera de España.

El Gobierno recupera la inversión

De acuerdo con estos efectos multiplicadores sobre el resto de la economía, la mayoría de gobiernos de nuestro entorno vienen aplicando, desde hace años, políticas de fomento de la rehabilitación, ya sean subvenciones, créditos preferentes o bonificaciones fiscales, entre otras fórmulas.

En España, los datos más recientes indican que las subvenciones representan dos terceras partes de la inversión pública en rehabilitación, mientras que el resto corresponde a actuaciones directas de la Administraciones (programas integrales de rehabilitación de barrios o actuaciones sobre promociones de VPO).
Así, si bien es cierto que las subvenciones no cubren la totalidad de la inversión (alcanzan alrededor de un 33% del coste total de la obra), las experiencia indica que los propietarios y las comunidades de vecinos tienden a invertir más allá de la reparación prevista, pues aprovechan para llevar a cabo otras intervenciones de mejora no subvencionadas, hecho que incrementa el efecto multiplicador de la subvención inicial.
De esta forma, si se analiza el impacto de las obras sobre los ingresos fiscales (IVA, IRPF, Sociedades…) y sobre el empleo (más cotizaciones sociales y menos subsidios de desempleo), es posible estimar la tasa de retorno para el Gobierno de las subvenciones a la rehabilitación. El estudio, realizado a partir de los tipos efectivos de cada impuesto aplicados en España, calcula que la tasa de recuperación se sitúa en el 111% en el caso de las actuaciones en las que los propietarios asumen una parte del coste. Es decir, la Administración obtiene un saldo positivo, pues recupera, vía impuestos o menos subsidios, más de lo que invierte.
Si el último Plan Presentado por el Gobierno prevé la inversión de 627 millones de euros en ayudas para la rehabilitación y la eficiencia energética en los edificios, el modelo utilizado por el Informe indicaría que recuperaría la inversión, vía recaudación fiscal y cotizaciones sociales hasta alcanzar los 695 millones de euros hasta 2016.