Dos especialistas crean un adhesivo para reparaciones en corazones

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Dos especialistas crean un adhesivo para reparaciones en corazones

Publicado 10 enero, 2014

FOTO: GRACIA PABLOS

Como suelen decir los cardiólogos, la sutura es la parte más crítica de la cirugía cardiaca y en la que la pericia del especialista resulta más importante. Colocar un parche para reparar algún defecto congénito o coser con mimo un vaso sanguíneo dañado sería mucho más fácil si, en lugar de agujas, los cirujanos pudiesen disponer de un pegamento especial.

Ese sueño está hoy un poco más cerca gracias al material diseñado por especialistas del departamento de Cirugía Cardiaca del Hospital Infantil de Boston (EEUU), que han creado un adhesivo que se activa con luz ultravioleta y que permite pegar tejidos con seguridad, de momento, al menos, en animales, según publica elmundo.es en un artículo firmado por María Valero.

Aunque hace mucho tiempo que en cardiología (y otras ramas de la medicina) se busca algún tipo de pegamento biológico para reparar tejidos sin necesidad de suturar, todos los intentos hasta ahora han fracasado. Como explica el doctor José Ramón González-Juanatey, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), por tóxicos o por inseguros, los adhesivos que se han ensayado hasta la fecha no han dado los frutos esperados. “En el sistema cardiaco, un material de este tipo tiene que aguantar altas presiones de los tejidos y un movimiento constante, y demostrar que es tan seguro como las suturas, porque si se despegase sería una catástrofe”, explica a El Mundo.

El adhesivo diseñado por el equipo de Pedro del Nido y Jeffrey Karp cumple estas propiedades en los ensayos con cerdos, aunque como ellos mismos adelantan a este periódico, el producto ha sido ya licenciado a una pequeña compañía biotecnológica que pretende “estudiar su fabricación a gran escala en condiciones de GMP [Good Manufacturing Practice, en inglés] y tenerlo en el mercado en dos o tres años”.

“Nuestro sistema permitiría colocar un parche biodegradable en el lugar donde hay que reparar el tejido, para que se produjese una migración celular hasta ese material, y una vez que el pegamento se degrade, sean los propios tejidos del paciente los que continúen la reparación”, concluyen por su parte los doctores Krapp y Del Nido. Ambos son cautos en las aplicaciones reales de su invento, y admiten que las primeras pruebas en humanos deberían ser laceraciones sencillas; para pegar dispositivos (como un marcapasos) o anastomosis más complejas (para unir dos extremos de un tejido), serán necesarias más pruebas.

Esta capacidad si la demostró hace unos meses otro tipo de superglue presentado en la revista Nature hace menos de un mes a base de nanopartículas. Este óxido de silicio en polvo con agua logró unir en sólo 30 segundos dos trozos de hígado de ternera.