Cerrajería: La ferretería tradicional deja de ser un cliente privilegiado

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Cerrajería: La ferretería tradicional deja de ser un cliente privilegiado

Publicado 10 junio, 2014

El de cerrajería es uno de los sectores en los que se puede decir que el usuario profesional mueve más al fabricante, tanto en tendencias de seguridad como en diseño. Los proveedores escuchan e intentan ofrecer al cerrajero aquello que él prescribe, y llega, mediante el detallista con el producto, cada vez mejor explicado y presentado.

Según el último informe sectorial publicado por el ICEX, el sector español de cerrajería, con una plantilla media por empresa de 37 personas, está integrado por unas 86 empresas, de las que un 80% son pymes y alrededor de un 15% poseen una plantilla superior a los 50 trabajadores

Es un sector muy activo, que se ha reestructurado incorporando nuevas tecnologías y diseños, para adaptarse a los cambios continuos del mercado. Las empresas del sector mantienen gran actividad exportadora, suponiendo ésta en muchos casos más del 40% de su facturación.  Al igual que ocurre en otros sectores relacionados con la ferretería, en el de cerrajería se va viviendo, año tras año, un a paulatina reducción de la diferencia entre el monto de exportación y el de la importación. Aunque la balanza comercial sigue siendo favorable a las importaciones, nuestros fabricantes cada vez exportan más, tanto a mercados emergentes como exigentes y consolidados.

El problema de las copias

El sector de cerrajería y herrajes engloba los siguientes productos: Cerraduras, candados, cajas de caudales, llaves y partes de candados, cerraduras y cerrojos blindados para cámaras acorazadas, cofres y cajas de seguridad y artículos similares, de metales comunes. Herrajes, guarniciones y bisagras de cualquier clase, incluido los pernios.

Durante los últimos años, el sector se ha caracterizado por su gran desarrollo y por la profesionalización de sus clientes, que compran a través de ferreterías especializadas y suministros industriales. Aunque parte de sus productos se distribuyen a través de la industria del bricolaje: en cadenas de grandes superficies y cadenas de tiendas, donde el cliente puede acceder a la fase del producto “hágaselo usted mismo y escoja todo lo que le interese”.

El concepto de la pequeña ferretería tradicional como cliente privilegiado, está perdiendo terreno. El proceso de fabricación, la calidad de la materia prima, los diseños, el respeto de las normas internacionales de calidad, la fiabilidad del producto, la atención personalizada, así como un precio competitivo son los puntos fuertes del sector. La copia de diseños y productos, por parte de los países asiáticos, está provocando una pérdida de competitividad en las empresas españolas, que cuentan con costes productivos más elevados y realizan un esfuerzo constante en innovación.

Por la gran variedad de productos que el sector ferretero y el bricolaje engloban, se produce una integración con diversos sectores que también actúan como canales de distribución. En primer lugar se puede citar a los fabricantes de muebles, puertas y ventanas. En segundo lugar, al sector de materiales de construcción, para el acabado de la vivienda y a los sectores eléctrico y de fontanería. Y en tercer lugar, el sector de accesorios y complementos para la madera en general.

Soluciones globales

En este momento estamos en el inicio del cambio de sistemas mecánicos a electrónicos para elevar el control en los accesos y la implantación de sistemas lógicos de protección dentro de las empresas con una perspectiva global, según los riesgos y necesidades de cada actividad.

Hasta ahora, según la experiencia de los cerrajeros profesionales, se trabaja la seguridad sin toda la extensión del concepto, dando soluciones parciales por cada uno de los componentes que interactúan, lo que se traduce en una deficiente protección. Por lo que queda todo por hacer y las perspectivas de futuro son buenas. No podemos ofrecer una seguridad sesgada: por un lado, los sistemas de detección (alarmas y CCTV); por otro, la seguridad de la información; por otro, la seguridad física; y por otro, los recursos humanos. En esta línea, indican desde APECS, es nuestro trabajo como profesionales asesorar a los clientes con una solución completa.

La evolución tecnológica en nuestro sector es indudable. La accesibilidad y las nuevas tecnologías se han aplicado correctamente y tenemos una nueva línea de productos adaptados a las nuevas necesidades. Hasta ahora nuestro país se utilizaba como receptor de sistemas obsoletos o con graves carencias de seguridad. Esto se ha normalizado y todos los fabricantes comercializan la misma línea de producto con las certificaciones europeas. La inversión en I+D es indudable y todos los fabricantes están empujando para hacer una evolución lógica de los sistemas mecánicos a los electrónicos, con infinidad de soluciones en identificación, gestión e integración dentro de los diferentes segmentos de mercado. Nos encontramos ante un sector vivo que se ha reforzado con la crisis y que ofrece soluciones tecnológicas muy avanzadas.

Es indudable que la crisis ha hecho que a nivel social el ciudadano, por la desconfianza en el sistema, proteja sus bienes en un contenedor, por lo que la venta de cajas fuertes domiciliarias se ha disparado. La pena es que la legislación y las compañías de seguros no exigen un nivel de seguridad para las viviendas.

La clave para reanimar el sector está en incluir en el Código Técnico de la Edificación un certificado de seguridad domiciliaria, igual que se exige el certificado de eficiencia energética. Es increíble que se vendan las viviendas sin un nivel de seguridad correcto, y que la protección de las personas y valores estén en un segundo plano. Está todo por hacer y la vorágine de construcción en nuestro país ha dejado de lado estos aspectos que hacen que la siniestralidad esté en un crecimiento incontrolado.

El intrusismo profesional, la crisis y la falta de regulación de la actividad han hecho que prosperen muchos falsos profesionales que, con una deficiente formación y sin ningún control de la Administración, ejercen actividades de seguridad tan críticas como el cambio de cerraduras, La apertura de sistemas o la instalación de cierres y dispositivos sin ninguna garantía. No es cuestión de alarma social, pero no existe ningún control de cosas tan importantes como la comercialización de ganzúas y herramientas de apertura ni el control de propiedad de las mismas. La proliferación de páginas en Internet para la venta de estos sistemas y la enseñanza indiscriminada de técnicas de apertura han hecho que robar en España sea “fácil”.

Las asociaciones del sector están trabajando para incluir su actividad bajo el amparo de la Ley de Seguridad Privada y la creación de un nuevo modelo de empresa que recoja todas las actividades con un plan de formación y certificación profesional por el Ministerio de Educación.

Importancia de la certificación

La necesidad de la certificación de los productos de cerrajería es vital en el desarrollo de la actividad, ya que garantizan, según los ensayos, unas características comunes en seguridad y es un elemento diferenciador con los productos de importación, principalmente los asiáticos.

Existen varios laboratorios en España que emiten certificados según las normas y la facilidad es evidente, aunque el coste económico hace que el grueso de las certificaciones sea lento.

En el resto de Europa, la exigencia de productos certificados por las compañías aseguradoras hace que los fabricantes sean más activos en este aspecto. Hay un elemento de distorsión en nuestro mercado muy importante en el que tenemos que trabajar a nivel de comunicación, que es el concepto de seguridad: cerradura de seguridad, cilindro de seguridad, llave de seguridad, puerta de seguridad, caja de seguridad… Sólo el certificado de producto garantiza que éste, según un ensayo, cumple unos requerimientos de seguridad.

Buen papel de APECS

La Asociación de Profesionales de España en Cerrajería y Seguridad, APECS, organizó el pasado año el Congreso ELF, el evento más importante para los cerrajeros de muchos países. La asociación logró el reconocimiento de la Federación ELF (EuropeanLockmithFederation) compuesta por lasAsociaciones de 19 países europeos integrados, que representa el mayor y más importantes colectivo gremial de Seguridad en Europa, por la capacidad organizativa, experiencia profesional y entrega, que demostraron en la organización.

Para APECS, el reto era importante, ya que implicaba demostrar no solo la base organizativa y de gestión de todo un Congreso, sino una gran capacidad de análisis de los problemas comunes de las Asociaciones integradas. Propuestas de nuevas áreas de desarrollo, difusión de los últimos métodos de especialización sobre determinados productos de seguridad, estudio de la normativa existente en Europa y su aplicación en los diferentes países, exigencia profesional para el desarrollo profesional en la Unión Europea, la aplicación de la técnica más novedosa en la intervención de la seguridad del automóvil, el encuentro con un colectivo profesional de todos los lugares del mundo, etc..en definitiva, hicieron de ese encuentro, un referente mundial y un modelo a seguir por todas las Asociaciones que representen a la Federación ELF en su país. El congreso ELF 2014 se ha celebrado en Florencia, del 22 al 25 mayo.

Desciende el número de robos con fuerza en casas

La Unión de Cerrajeros de Seguridad (UCES) manifiesta su satisfacción porque después de casi tres años de un continuo incremento de robos con fuerza en los       domicilios españoles, las cifras empiezan a descender. En el primer  trimestre del año bajaron un 3% respecto del mismo trimestre del año 2013,  alcanzando la cifra de 32.812, según datos del Ministerio del Interior.

UCES colabora de forma estrecha con las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado en materia de prevención de robos.

Desde UCES muestran su satisfacción por los datos globales a nivel nacional, porque la sociedad está tomando conciencia de la seguridad en sus hogares aunque siguen alertando de un delito que fue el único que aumentó durante todo el año pasado.

La Asociación viene detectando que el 80% del actual “parque móvil” de las cerraduras instaladas en los hogares españoles están obsoletas y son relativamente sencillas de abrir.

Por esto, la unión de Cerrajeros de Seguridad sigue poniendo a disposición de todos los ciudadanos una serie de recomendaciones para evitar en la medida de lo posible los robos en los domicilios.

Entre ellas destaca incrementar el grado de seguridad de la casa en 15-20 minutos, que es el tiempo suficiente para disuadir a un ladrón. Una inversión económica que conlleva la instalación de dos sencillos elementos, como son un escudo de seguridad y un cilindro reforzado.

También aconsejan asegurarse de que la cerradura cumple con las normas de seguridad. Es recomendable instalar una cerradura que disponga al menos de tres puntos de anclaje al marco de la puerta (superior, inferior y lateral). Las cerraduras con llave de seguridad con código único en Europa o cerraduras con cerrojo de control, muy útiles para ausencias prolongadas, incrementan la seguridad.

Es preferible instalar una puerta blindada que contenga, al menos, dos puntos de cierre y no dejar hueco entre la puerta y el suelo, de forma que no se pueda introducir una palanca. En viviendas unifamiliares, es recomendable mantener cerradas las puertas del jardín y del garaje, además de la puerta principal.

Se debe instalar persianas en todas las ventanas y balcones. Existen cerrojos interiores, como los autoblocantes, con los que evitar su apertura desde el exterior. Es aconsejable proteger con rejas las ventanas de fácil acceso desde el exterior. La separación entre los barrotes debe ser menor de 12 centímetros.

Por otra parte, UCES recomienda que, en caso de necesitar los servicios de un cerrajero, los propietarios de las viviendas pidan siempre identificación al profesional y comprueben sus credenciales.

La Unión de Cerrajeros de Seguridad, Federación que agrupa a las cuatro principales asociaciones de cerrajeros de España y representa a casi el 90% de los cerrajeros asociados, pone a disposición pública la lista de profesionales que forman parte de la unión y que han cumplido unos estrictos requisitos para formar parte de ella: adhesión a un código deontológico, formación y actualización permanente, desarrollo de un protocolo de actuación básico que minimice el impacto en la puerta sobre la que se actúa, ahorrando un importante coste y perjuicio al ciudadano.

La lista de cerrajeros por provincias se encuentra a disposición pública en www.uces.es.

Cuidado con los cursos

Ante el desconocimiento del usuario, están proliferando los delincuentes que adquieren conocimientos de cerrajero. La Policía Nacional en España ha detenido en el último mes de abril a varias bandas de ladrones que había desvalijado casi 60 viviendas en Sevilla y Burgos. Entre los componentes de esas bandas había algún experto cerrajero.

Los cerrajeros profesionales vienen observando desde hace tres años la proliferación de sitios online donde poder adquirir sin un contacto directo con el comprador (y la mayoría de las veces con el vendedor) múltiples herramientas profesionales sin saber realmente quien compra la herramienta. Esto provoca un descontrol en un tipo de utillaje que, puesta en manos de personas poco fiables, pueden ser utilizadas para delinquir.

Por otra parte, y directamente relacionado con el hecho anterior, otro fenómeno está apareciendo de manera rápida en nuestro país: la aparición de “cursos de cerrajería” de dudosa calidad que aseguran la “formación completa para adquirir la profesión de cerrajero”. Cursos que sin duda no forman para la adquisición de competencias profesionales en cerrajería sino para la apertura de cerraduras, sin más.

Estos cursos en muchísimos casos no se presentan de manera clara con un domicilio fiscal ni físico en su publicidad engañosa por lo que suponen una suerte de economía y actividad sumergida que son la panacea para el que quiere aprender pronto a abrir casas de manera ilícita.

Ante este panorama, en España tenemos una circunstancia que provoca más si cabe la proliferación de bandas de ladrones de viviendas (por cierto el único tipo de delito que creció en España en 2013) y que no es otra que el obsoleto estado de la mayoría de cerraduras instaladas en nuestro país. Algo que los ladrones conocen a la perfección.

La Federación Española de Cerrajeros (UCES) tras un análisis de campo ha detectado más de un 80% de cerraduras “fáciles” de abrir para los ladrones por su estado o por sus características técnicas. La innovación en los sistemas de apertura y de cierre no parece haber llegado a miles de hogares que están en riesgo de robo.

Por lo tanto, el cóctel para los ladrones es explosivo: no sabemos quien vende ni compra las herramientas profesionales, no sabemos quien imparte unos cursos de dudosa calidad para aprender a abrir casas y además les damos facilidades al no tener nuestros hogares lo suficientemente seguros y actualizados con cerraduras solventes.