Escaleras domésticas: La seguridad es el principal peldaño

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Escaleras domésticas: La seguridad es el principal peldaño

Publicado 4 febrero, 2015

La calidad de las escaleras portátiles comercializadas en España es notable. Nuestros proveedores punteros se toman muy en serio la seguridad del usuario y trabajan para destacar en aspectos como el diseño, durabilidad y precio. La entrada de producto oriental, afortunadamente, es cada vez menor, debido sobre todo al volumen del producto y a la seriedad de la normativa.

En nuestro mercado conviven fabricantes específicos de escaleras, profesionales y domésticas, con otros, muchos de ellos, de renombre internacional, que complementan su catálogo con otros productos de ferretería doméstica, como carros de compra, tablas de planchar o taburetes.

Los proveedores, dada la competencia y el nivel de consumo, innovan constantemente en funcionalidad y diseño, siempre sin dejar de lado la seguridad, aspecto fundamental incluso en escaleras de uso no profesional.

Esta calidad hace que nuestros fabricantes líderes puedan estar presentes en otros mercados exigentes, mediante la exportación y, en algunos casos, implantando delegación en determinados países.

No obstante, la mentalización del cliente final hacia la compra de una escalera que le ofrezca todas las garantías sigue siendo lenta en algunos casos, ya que el precio, y más ahora, es el principal factor. En este panorama, el papel del distribuidor no dando salida a estos productos es fundamental.

La venta de escaleras para el usuario particular está vinculado a varios factores como el de que el producto oriental de baja calidad/bajo precio tiene ventajas sobre el del fabricante español o europeo, que cumple todas las normativas de calidad y seguridad exigidas, lo que viene a suponer un riesgo en su utilización.

La buena noticia es que el volumen de estos productos, mucho más insidioso y caro para su exportación que el de herramientas o artículos habituales en el sector ferretero, no hace tan fácil la entrada en nuestro mercado.

La ferretería, el suministro industrial y, cada vez con mayor presencia, los centros de bricolaje, sin olvidarnos de las grandes superficies con base principal en alimentación, son los principales canales de distribución.

Aparte de la calidad y la garantía de seguridad que ofrezca el producto, los proveedores se centran también en el diseño y la presentación en el punto de vista para atraer al comprador.

Diferenciarse de la competencia

Las ventas de escaleras portátiles para uso doméstico, enmarcadas en el apartado de “escaleras para bricolaje” son las que están experimentando un mayor auge, en el deteriorado panorama comercial del sector español de escaleras.

La marcha de la construcción, así como de otras parcelas industriales, están provocando, desde hace al menos dos ejercicios, una recesión en el volumen de negocio.

Otro peligro, unido al anterior, es el riesgo de la seguridad del usuario, especialmente cuando éste quiere darle un uso casi profesional, o carga la escalera de un peso excesivo.

Los proveedores punteros se empeñan constantemente en lanzar nuevos modelos, si bien en el momento actual tampoco es prioritario el lanzamiento de novedades, siempre sin olvidar los principales factores, entre los que destaca la seguridad.

Respecto a las gamas más comercializadas, destacan las familias estándar como la escalera simple o la transformable de varios tramos.

Las actividades de instalación, por su parte, están ayudando a mejorar las cifras de venta de las escaleras portátiles profesionales y los andamios. Los modelos más vendidos son los multiusos, seguidos por los convertibles. Junto a éstos, crece la demanda de las escaleras telescópicas, tanto simples como de tijera.

La mayoría de los fabricantes presentes en nuestro mercado apuestan por la innovación en sus modelos y por la fidelización de los clientes, incluso fabricando productos personalizados según las necesidades del usuario.

Esta innovación, rediseñando aspectos ergonómicos y de diseño de las escaleras es muy importante, ya que supone una diferenciación con la competencia.

Los modelos más vendidos actualmente son los multiusos, por encima de los convertibles. También se detecta cada vez más interés por las escaleras de tijera telescópicas y las telescópicas simples, que ofrecen muy buenas prestaciones aún con uso intensivo.

Los productos básicos, estándar, como la escalera simple, transformable, de dos o tres tramos, siguen siendo los más comercializados en este sector, y las más socorridas para el segmento de instalaciones.

El bricolaje, con escaleras sencillas, pero no por eso de mala calidad, es un importante recurso para nuestros fabricantes. Algunos de ellos, especializados en andamios y escaleras profesionales, han tenido que adaptar en parte su catálogo a este mercado.

Imprescindible en el hogar

Las escaleras domésticas se convierten en el momento menos pensado en la única herramienta para solventar numerosos contratiempos domésticos. Además de útiles, también deben ser seguras. Una simple tarea como cambiar una bombilla fundida, arreglar una persiana o colgar un cuadro puede acabar en un accidente doméstico porque la escalera no soportaba el peso, porque era muy vieja y no cumplía las condiciones exigidas para su uso o porque no estaba homologada.

La oferta es variada tanto en materiales como en peso y altura. El primer paso para una buena elección es determinar qué tamaño se necesita. De ello dependerá el número de escalones, que suele estar entre tres y ocho, y la altura. Con tres peldaños se puede trabajar a unos 2,5 metros, con cuatro peldaños a 2,75 metros, con cinco peldaños a casi 3 metros y con ocho peldaños se rozan los 4 metros. A más peldaños, más peso y mayor incomodidad en su manejo. El peso ideal ronda los cuatro kilos, con una resistencia mínima de 150 kilos.

En cuanto al precio, el abanico es amplio: desde 20 euros hasta más de 300. Con independencia de su coste, deben estar certificadas por la normativa europea UNE-EN 131. Esta información debe quedar recogida en la etiqueta junto a las instrucciones. Antes de llevarse la escalera a casa es conveniente probarla en el propio comercio y verificar su estabilidad y solidez.

Las escaleras portátiles se han convertido desde hace muchos años en un elemento común en todos los lugares de trabajo, ya sea en entornos domésticos, talleres, fábricas, tiendas, almacenes, etc. Al ser un elemento tan común muchas veces no se le da la importancia que debería tener desde el punto de vista de la seguridad.

Cada año miles de personas sufren algún accidente debido al uso, normalmente incorrecto, de una escalera portátil.

Este es el motivo principal por el que AFESPO y mediante su Manual del buen uso de las escaleras portátiles, de Miquel Playá, promueva un uso más seguro de las escaleras.

El principal objetivo de este manual es el de dar a conocer por un lado la normativa específica aplicable a las escaleras portátiles y por otro lado en dar consejos prácticos de cómo usar las escaleras portátiles en determinadas ocasiones.

La Asociación Española de Fabricantes de Escaleras Portátiles (AFESPO), nace por la necesidad de homologar su normativa con la de los principales países europeos, teniendo vocación de representar, de forma unitaria, a todas las empresas del sector.

Su principal misión es la de representar, defender y fomentar los intereses profesionales y económicos de sus asociados mediante el impulso de programas de investigación y desarrollo; la promoción de productos, a través del fomento del comercio exterior; la participación en ferias y misiones comerciales; y la organización de servicios que faciliten información sectorial.

Dentro del uso de escaleras portátiles nos encontramos con algunas aplicaciones por parte de profesionales específicos donde algunos de los consejos que aquí se citan pueden estar fuera de aplicación, puede ser el caso de bomberos o escaleras móviles.

Las normas de aplicación con referencia a las escaleras portátiles son:

Norma de aplicación de carácter Europeo:

Escaleras portátiles: EN 131-1, 3 y 4:2007; EN 131-2: 1993.

Taburetes: EN 14183: 2004

Escaleras de altillo: EN 14975: 2006

Reales decretos:

RD 2177/2004 como modificación del RD 1215/1997

Diversidad de materiales

La diversidad de materiales con las que se construyen este tipo de escaleras es amplia. Las más comunes son las de aluminio -aunque también es posible encontrarlas en madera, fibra de vidrio, plástico o acero- y de tipo tijera, es decir, con una articulación que permite su plegado.

La aleación de aluminio es ligera e inoxidable, aunque más frágil. La normativa establece que el espesor mínimo de todas las partes de aluminio es de 1,2 milímetros.
Su PVP oscila entre 20 euros (3 peldaños) y 50 euros (6 peldaños).

El acero convierte a la escalera en una herramienta más pesada, pero muy resistente: el grosor mínimo del acero debe ser de un milímetro. El precio de venta al público va de 35 a 50 euros.

Las de fibra de vidrio son escaleras ligeras, las más caras, aislantes de la corriente eléctrica, aunque frágiles en ambientes fríos y con resistencia limitada al calor.
El precio está entre 100 y más de 300 euros.

Respecto a las de madera, algunas de las variedades más adecuadas son la madera de abeto, pino silvestre o haya. La más aislante, pero una de las menos resistentes. PVP entre 45 y 120 euros.

Requisitos de una buena escalera

La normativa que rige en la Unión Europea para escaleras portátiles es la norma UNE-EN 131, que determina los tipos, dimensiones, cargas a soportar, resistencias y métodos de ensayo, entre otras cuestiones. Esta normativa especifica la necesidad de que las escaleras dispongan de elementos de seguridad que impidan su apertura mientras se usan y obliga a que no haya puntos cortantes y a que los clavos y tornillos estén protegidos para que no se aflojen solos. También regula los siguientes elementos de los que consta una escalera:

Peldaños: La anchura interior, es decir, lo que mide el escalón entre los largueros, tiene que tener un mínimo de 280 milímetros, mientras que la exterior, la de los largueros, debe ser de 340 milímetros. La profundidad del peldaño, donde se apoya todo el pie, tiene que ser igual o superior a 80 milímetros y estar en posición horizontal durante su uso. La distancia mínima entre escalones es de 230 milímetros y la máxima de 300 milímetros. Lo ideal es que los peldaños sean antideslizantes, duros y fijados a los largueros con clavos o cola.

Plataforma: Es el último peldaño de la escalera, más ancho que los demás: las dimensiones mínimas son de 25 centímetros de ancho por 25 centímetros de largo. La norma exige que se eleve con un dispositivo en el momento en el que se cierra la escalera y que no se balancee cuando una persona está subida en su borde frontal.

Barandilla de seguridad: Se considera que debe tener una altura mínima de 60 centímetros respecto a la plataforma, que actúa como un peldaño más, con el fin de que sirva de punto de apoyo.

Acabado: Los bordes, ángulos o partes salientes deben estar biselados o redondeados. Las partes de metal oxidables deben estar protegidas por una capa de pintura u otros revestimientos y los elementos de madera deben estar tratados en todas sus caras y recubiertos con una capa protectora transparente y permeable al vapor de agua.

Articulaciones: Las escaleras dobles tienen que estar unidas por una articulación duradera, concebida para que ninguna de las partes de la escalera pueda reencontrarse con cualquier otra parte durante su uso. El eje de articulación debe ser de acero y tener un diámetro mínimo de 5,3 milímetros.

Apoyos en el suelo: Tienen que estar provistos en su base de dispositivos antideslizantes que se ajusten a los largueros. Su misión es dar estabilidad a la escalera y agarrarla al suelo.

Recomendaciones de uso

El principal riesgo de las escaleras son las caídas. Para evitarlas, sólo hay que seguir los siguientes consejos:

Revisar la escalera antes de cada uso.

Asentar la base sobre una superficie lisa y extender completamente el tensor.

Utilizar calzado antideslizante.

Despejar el área que queda sobre la cabeza.

Hacer el ascenso, trabajo y descenso con las manos libres, de frente a la escalera, agarrándose a los peldaños o largueros.

Mantener el peso del cuerpo equilibrado, no inclinarse o estirarse demasiado.

Manipular los materiales con cuidado, no hacer gestos bruscos.

Mantener siempre una mano en la escalera.

No apoyarse en el último peldaño.

Limpiar las sustancias que pudieran haber caído sobre la escalera, en especial grasa o aceite.

No almacenar la escalera sobre el suelo, sino colgada y apoyada sobre los largueros.

En los trabajos eléctricos o en la proximidad de instalaciones eléctricas deben utilizarse escaleras aislantes.

No situar la escalera detrás de una puerta, alguien podría abrirla accidentalmente.

No usar la escalera si se sufren desmayos o vértigos.

No pintar una escalera de madera porque se podría ocultar algún defecto estructural.

Tipos de escaleras

Básicamente existen 3 tipos de escaleras domésticas:

- Apoyo: durante el trabajo deben estar apoyadas sobre una superficie (normalmente una pared)

o Simples: un solo tramo

o Extensibles manualmente: 2 o 3 tramos, se izan manualmente

o Extensibles mediante cuerda: 2 o 3 tramos, disponen de un dispositivo de izado mecánico

mediante una cuerda

- Tijera: durante el trabajo son auto estables y se recogen para su desplazamiento o almacenamiento

o Un solo acceso: disponen de un tramo con peldaños y otro con travesaños

 Sin plataforma

 Con plataforma

o Doble acceso: los dos tramos son idénticos y es posible ascender por un lateral u otro

- Combinadas/transformables: es la combinación de los dos tipos anteriores

o Dos tramos: el dispositivo de bisagra permite su colocación en posición tijera o apoyo

o Tres tramos: el dispositivo bisagra permite su colocación en posición apoyo, tijera y extender el 3º tramo

o Telescópicas: mediante un dispositivo permite que los largueros cambien su longitud