El carro Rolser, 50 años siendo uno más en la familia

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El carro Rolser, 50 años siendo uno más en la familia

Publicado 18 enero, 2016

Rolser cumple 50 años llevando la innovación en los carros de compra a millones de hogares en los 5 continentes.

A veces los grandes avances se producen gracias a pequeños detalles. A veces nos resultan tan familiares que casi olvidamos de lo que nos aportan, y sobre todo, del tiempo que llevan con nosotros.

Pues nada más y nada menos… que 50 años. El carro de compra, los centros de planchado o las escaleras – domésticas y profesionales – tienen en común, a parte de su función indispensable en nuestro día a día, la compañía que los fabrica y los lleva hasta nuestros hogares: Rolser.

En 2016, la empresa de Pedreguer (Alicante) cumple medio siglo de historia con un recorrido que les ha llevado desde este pequeño municipio de 7000 habitantes, a estar presente en los principales escaparates comerciales de todo el mundo.

En sus orígenes, Rolser se dedicaba a la fabricación artesanal de capazos de palma. La actividad evolucionó hacia un producto con demanda creciente como fue el carro de compra, obligando a los miembros de la familia a asumir el reto de levantar nuevas instalaciones que han ido creciendo hasta las plantas de producción actuales, cuya sede principal de más de 21.000 m2 se sitúa en el mismo Pedreguer.

El carro de compra, su producto más emblemático y reconocido en todo el mundo, es un ejemplo del afán emprendedor de Rolser, siempre en la búsqueda de la innovación, aportando mejoras y evoluciones para hacer las tareas cotidianas un poco más fáciles, con la calidad y el diseño como valores diferenciales que les ha permitido liderar este exigente sector del mercado.

Aún siendo un hito cumplir 5 décadas de éxitos comerciales, en Rolser lo asumen con naturalidad y con un punto de inconformismo, aunque con la lógica satisfacción del trabajo bien hecho. Un espíritu crítico e incansable que reflejan en el slogan que acompaña el logotipo del 50 Aniversario: “Va de bo”; una expresión coloquial de las tierras alicantinas para describir las ganas de coger impulso, de tomarse siempre las cosas muy en serio, de autoexigirse un toque de atención para continuar con el mismo ímpetu y alcanzar nuevos objetivos.

50 años después, la empresa fundada Vicente Server Ferrer y continuada por sus hijos Joan, Salvador y Paquibel es una referencia internacional de crecimiento y expansión con productos y políticas que miran al futuro. Pero mantiene las raíces, las ganas de ir a por más: “Va de Bo!”.